El viento en las mejillas,
la calma anclada en el pasado.
Reencuentro dialogado
con lo más alto, de rodillas.
Decaído, se alza en pie.
Se aproxima al filo, afilado,
alfil a fin, preocupado,
al fin olvidado que ve:
"Un salto, una solución"
de un duelo.
¡Adelante!
Vuelo,
veo mi vida,
mi cadena,
mi alma,
mi pena,
mis bridas.
(Veo la acera)
Las heridas,
las hienas,
la salida...
Veo el tiempo,
el amor,
el odio,
lo peor
lo que siento.
Veo la guerra
interior,
sabor
a tierra
(a asfalto).
El sonido de la sirena
acompaña mi cuerpo,
aunque ya no suena,
ya no siento.
Ya no veo problemas.
Ya no veo, ni oigo, ni vivo.
Al fin huyo del castigo.
Muerto.


