Amo el amor al odio,
odio amar al amor,
pues el amor logró: el dejar de odiar al odio,
aunque nunca dio calor.
Amar el amor; es odiar el amor propio.
Pero amar el odiar, no es odiar al amor.
Al amor lo amo con odio,
aunque “no odiar” no es amar mejor.
¿Y… no amar?, ¿significa odio?
¿Y si el odio y el amor se ausentan,
y si ambas son ideales por episodios
en una serie de amor-odio que nos alimenta?
¿Se puede odiar el amor al odio,
cuando el amor se incrementa?
Un odio que ama sin amar, transitorio,
al amor que ellos presentan.

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