Prejuicios, síntoma de poca inteligencia.



    Cuántas veces hemos sido víctimas de efectos ópticos... Con cada imagen nueva que aparece caemos en la misma trampa, con la misma explicación: nuestro cerebro se acostumbra a ver algo y ya reconoce algo similar aunque realmente sea otra cosa.



    Algo muy similar ocurre con los prejuicios: el cerebro identifica a un grupo por los actos que se le atribuyen a un individuo para prescindir de información no necesaria y por lo tanto al saber como es una persona por lo que dicen las noticias nosotros adjudicamos esos actos como algo normal en sus semejantes, no se trata de ser mala persona es algo natural del cerebro, pura eficiencia.


    No obstante que sea natural no significa que sea correcto debemos avanzar como especie superando incluso las barreras biológicas siempre que no provoque perjuicios. Los prejuicios son un lastre para este avance y por eso debemos eliminarlos de nuestra cabeza. Todos hemos oído en alguna ocasión sobre la llamada "zona de confort" este término hace referencia a una situación en la que una persona se siente cómoda y ya halla hecho antes o lo que es lo mismo: tiene confianza en sí misma, en el momento que esta persona piensa en hacer algo nuevo sale de su forma de confort y se siente insegura. Esta situación suele ser lo que impide a mucha gente a ser libre ya que presa del miedo y la inseguridad decide no probar algo nuevo que podría ser muy beneficioso. En este caso la zona de confort sería tener un prejuicio y salir de la zona de confort sería no juzgar a alguien sin conocerle, seguro que cuesta porque no es algo natural pero hacer un esfuerzo en ello hace que el cerebro se acostumbre a trabajar más y por lo tanto estarás desarrollando tu inteligencia más rápidamente.




    Ahora piensa más allá, piensa que para no tener prejuicios tienes que conocer a esa persona, tener una mínima relación. Este es otro punto positivo que tiene evitar ser superficial al mirar a una persona, más allá de que tu cerebro se acostumbre a trabajar más también desarrollará zonas específicas del cerebro. Por poner un ejemplo podríamos hablar de las habilidades sociales de una persona que mejorarían de forma notoria, o de la inteligencia emocional que se desarrollaría mucho porque tendríamos muchos más vínculos afectivos con personas que actualmente vemos todos los días pero no nos interesa conocer.



    Por último hay que decir que hay otras muchas maneras de acostumbrar al cerebro a trabajar continuamente con más intensidad, evitar los prejuicios no es la única. En otro artículo hablaré del lenguaje corporal que también es un trabajo extra para nuestra cabeza de forma continua y puede ser útil para saber que hacer con cada situación sin necesidad de que te digan nada, así desarrollar la inteligencia emocional.

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