Rezo de un ateo


Dios mío,
dios tuyo,
Y dios de todos:

Si tu existes realmente,
¿Por que en mi, el dolor abunda?
Mi alma anda vagabunda
presa en cuerpo presente.
Neurona moribunda
precisa amor ausente.
Para al fin hacer frente
a injurias que me confundan.

Me hallo inundado en dudas.
soy muñeco sin vida,
con ojos de homicida
que cada noche sudan.
La luna no me ayuda,
su actitud causa mella.
Llamo pues a una estrella
que a asistirme acuda.

¿No estaría usted, mi señor
libre solo un momento
para un necesitado?

Olvídelo creador
pues nunca calmó lamento
ni de quien le ha rezado.

1 comentario:

  1. Este rezo se ha convertido en algo necesario e imprescindible en mi vida. Gracias por ponerme voz al silencio del ateo

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