Amor-Odio



Amo el amor al odio,
odio amar al amor,
pues el amor logró: el dejar de odiar al odio,
aunque nunca dio calor.

Amar el amor; es odiar el amor propio.
Pero amar el odiar, no es odiar al amor.
Al amor lo amo con odio,
aunque “no odiar” no es amar mejor.

¿Y… no amar?, ¿significa odio?
¿Y si el odio y el amor se ausentan,
y si ambas son ideales por episodios
en una serie de amor-odio que nos alimenta?

¿Se puede odiar el amor al odio,
cuando el amor se incrementa?
Un odio que ama sin amar, transitorio,
al amor que ellos presentan.




Nosotros






Nosotros, que: 

Jugamos a querer
queriendo amar.
Deseando tener,
tuvimos que olvidar.

Marchose mi ser.
Siendo el ganar:
poder aprender,
querer actuar.

Nosotros:

Que encontramos en la nada el todo.
Diálogo abierto entre pupilas.
Cuando el silencio llenó el aforo
de este teatro llamado vida.

Tu piano acompañó mi solo.
Mi iris reflejado en tu retina.
Tú, la pureza del agua en mi barro.
Yo, terremoto en tu Capilla Sixtina.

¡Ay!
Ahora como te extraño
compañera de vivencias.
Tú que sanas y haces daño.
Tú que estás en mi, conciencia.







En bucle




Mi vida entra en un desvío.
Mis  recuerdos en un desván.
Y el amar de mi albedrío
en bucle, 
tiempos que se van...

Cada día el odio nutre.
Cada día cambia el plan.
Cada día vivir urge.
cada día muero mas.

Quiero vivir y me muero.
Siento muerto pero vivo.
Juzgado por ojo ajeno.
Siempre merecí castigo.

Yo reniego:

del cielo,
del amigo,
del remedio,
del olvido.

Karma, logra tu objetivo:

Mátame fiero
y deshaz el camino.
Por el mal venidero,
atajo al destino.
Por los labios que dijeron 
que ellos serían testigos,
por los hombres que vinieron
y por lo hombres que fuimos.

 ¿ A donde fuimos ?
 Barca sin remo.
Cuando el hogar es trinchera.

Yo ya no vivo.
Solo me quemo.
Di que futuro me espera.